Abrazo fraterno



Jornada dominical que empezó bajo un cielo amenazante pero que despejó rápidamente para dar paso a mucha acción y emoción.


La Divisional A tuvo la victoria de El Timón frente a Negronis por 1-0, y el de un ACO expectante que aplastó 5-0 a Caonabo y está a solo tres puntos de la cima, teniendo que enfrentarse a uno de los punteros en la siguiente jornada. Pero el duelo que todos esperaban ver se dio en el tercer turno entre los dos líderes del certamen. El Vino y Aires Puros se sacaron chispas, en un partido con expulsados, goles agónicos y mucho nerviosismo. Los verdirrojos comenzaron ganando y enseguida vieron como su rival perdía un hombre por ver la roja, pero los granates fueron con mucho ímpetu y lograron dar vuelta el trámite. Sobre el final, un hermoso zapatazo de afuera del área marcó el 2-2 final. y con todo para decidirse en la última jornada. Aires Puros y El Vino tienen 16 puntos, mientras que Los Amigos están con 14. 

Por la Divisional B, El Barrio goleó 4-0 a Ferrocarril, pero el choque más atractivo comenzó a las 09.00 y tuvo como protagonistas a Los Perales y La Picharcada. Los actuales punteros del certamen se llevaron un encuentro super duro, donde el calor jugó su parte, pero con alta eficacia en ataque y muchísima movilidad y velocidad por parte de sus hombres, lograron destrabar el trámite e imponerse 4-2. Los auriazules miran a todos desde arriba acumulando 15 puntos. pero Ferrocarril tiene 13 y está a la espera. El Barrio procurará seguir con el envión anímico y suma 12 unidades al igual que La Banda Oriental. 

La Divisional C tuvo varios choques antes del plato principal. Red Bull MVD goleó 5-0 a Coso Pere, en un duelo donde el torito se floreó durante el encuentro siendo muy contundente. Audaces y Los Rústicos empataron 0-0, mientras que La Tuna sudó la gota gorda para terminar imponiéndose por mínima a La Academia en cifras de 3-2. A última hora, Fraternidad se midió con Los Caudillos en busca de levantar la copa del Clausura. Mucho calor para los jugadores y para los allegados que se hicieron presentes con banderas y sillas playeras para alentar al equipo del barrio que terminó respondiendo en la cancha y se impuso 3-1 a los azules para terminar cantando, saltando y seguramente festejando hasta bien tarde en la jornada de domingo.